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domingo, 4 de mayo de 2025

La banalización de las ideologías

Los términos "izquierda" y "derecha" nacieron en la Revolución Francesa (1789) para distinguir a los revolucionarios (izquierda) de los conservadores (derecha) en la Asamblea Nacional. Hoy, sin embargo, han perdido su significado político original y se han convertido en marcadores de identidad tribal en redes sociales, manipulados por élites tecnológicas, mediáticas y corporativas.

Se han banalización las etiquetas políticas, reduciéndolas a un intercambio de frasecitas matonas con muy poco contenido: woke, SJW, comunistas, fachas, negacionistas, boomers, chairo, fifí, progre, fascista. Las discusiones ya no son sobre as teorías políticas y económicas del socialismo vs. capitalismo, tema demasiado elaborado por las masas, sino sobre talking points repetidos ad nauseum por influencers que carecen del bagaje ideológico o cultural para entender lo que están diciendo.

Fin de la historia

La política se ha convertido en una guerra de memes baladís que funcionan como armas identitarias en una batalla de egos digitales. La caída del Muro de Berlín (1989) y un zeitgeist articulado en el "Fin de la historia" de Fukuyama llevaron a muchos a creer que el capitalismo liberal era la única opción lógica para una sociedad funcional moderna.

La tesis del "Fin de la historia" fue propuesta por el politólogo Francis Fukuyama en su ensayo ¿El fin de la historia? (1989) y luego desarrollada en su libro El fin de la historia y el último hombre (1992). Surgió en el momento clave de la caída del Muro de Berlín (1989) que marco el colapso de la URSS (1991): El socialismo real parecía derrotado. La democracia liberal y el libre mercado se presentaban como únicos modelos viables. Occidente celebraba su victoria ideológica, creyendo que las grandes batallas ideológicas habían terminado.

Fukuyama se basó en Hegel, que veía la historia como un proceso dialéctico hacia la libertad, y en Alexandre Kojève, que interpretó a Hegel sugiriendo que la historia "terminaría" con el Estado universal homogéneo. Fukuyama argumentó que:

  1. La democracia liberal es el punto final de la evolución ideológica: Tras siglos de lucha entre sistemas (monarquías, fascismo, comunismo), no habría alternativas superiores.
  2. El capitalismo global es irreversible: El mercado libre se impondría en todo el mundo, incluso en regímenes autoritarios como China.
  3. El "último hombre": La sociedad poshistórica sería estable pero aburrida, dominada por el consumismo y la falta de grandes ideales heroicos (inspirado en Nietzsche).
"Lo que estamos presenciando no es solo el fin de la Guerra Fría, sino el fin de la historia como tal: el punto final de la evolución ideológica de la humanidad".

Marxistas como Perry Anderson señalaron que el capitalismo seguía generando crisis, desigualdad, y guerras. Noam Chomsky lo llamó "propaganda neoliberal" que ignoraba la explotación global. Samuel Huntington (El choque de civilizaciones) argumentó que los conflictos futuros serían culturales, no ideológicos. Mearsheimer destacó que la competencia geopolítica continuaría. En  su libro Identidad (2018), Fukuyama admitió que el nacionalismo y la religión seguían siendo fuerzas disruptivas.

La tesis de Fukuyama fue útil para entender los 90, pero el siglo XXI ha demostrado que nuevos conflictos (climáticos, tecnológicos, migratorios) desafían el orden liberal. La crisis ecológica y social del capitalismo lo expone como un sistema inherentemente inestable. El auge de extremismos sugiere el "último hombre" está enojado y la falta de ideales grandiosos genera monstruos. Como dijo Slavoj Žižek

"Es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo"

La guerra cultural

Sin proyectos alternativos serios, la política se redujo a gestión técnica (neoliberalismo) y luego a guerras culturales (luchas identitarias sin trasfondo económico). Los nuevos "intelectuales" son youtubers y tuiteros que simplifican debates complejos en frasecitas matonas sin argumentos, solo vibes.

Plataformas como Twitter (X), Facebook y TikTok premian la polarización: Un hilo llamando "fascista" a alguien genera más clicks que un análisis serio sobre el poder corporativo. Los talking points se repiten no por su veracidad, sino por su potencial viral. "Comunista" significa "cualquier persona que pida salud pública"; "Fascista" cualquiera que critique a un gobierno progresista; "Neoliberal" es un insulto genérico para todo lo que suene a mercado.

La gente pelea por "pronombres inclusivos" mientras qué el 1% tiene más riqueza que el 50% más pobre y la política se vuelve un reality show. Mientras los obreros discuten si "el wokeismo destruye Occidente", sus salarios se estancan y sus derechos laborales desaparecen.

"Cuando las palabras pierden su significado, la gente pierde su libertad."

Figuras como Javier Milei o Trump hablan de "libertad" mientras gobiernan para las élites financieras. CNN, Fox, The New York Times, etc. convierten la política en un espectáculo de buenos vs. malos. Si apoyas a Palestina eres "comunista" o "antisemita". Las empresas venden productos basados en identidad política: camisetas con el Che Guevara, gorras de 'Make America Great Again'. Netflix produce documentales "woke" y también series anti-woke para captar a ambos públicos. Jordan Peterson o Ben Shapiro venden libros y cursos sobre "la decadencia occidental" mientras cobran fortunas por conferencias.

La clase media reaccionaria

La capacidad de las élites económicas y políticas para conseguir que la clase media defienda intereses que, en teoría, no son los suyos es un fenómeno complejo que se explica a través de mecanismos ideológicos, culturales, económicos y psicológicos.

El mito de la meritocracia

Meritocracia es la idea de que cualquiera puede volverse rico con esfuerzo, aunque estadísticamente sea improbable. La narrativa del "emprendedor exitoso" (como Elon Musk o Steve Jobs) oculta que la movilidad social real es baja en el capitalismo neoliberal. La clase media cree que, si defiende a los ricos (bajos impuestos, desregulación), algún día será uno de ellos, y en el pero de los casos la alternativa es un Estado fallido como Cuba o Venezuela.

La idea de que el éxito económico depende únicamente del esfuerzo y el talento individual es un pilar ideológico del capitalismo moderno. Sin embargo, las desigualdades estructurales hacen estadísticamente improbable que un plomero se convierta en millonario, aunque tampoco es imposible.

Un estudio emblemático de Opportunity Insights (dirigido por el economista Raj Chetty en Harvard) reveló que el código postal (zip code) donde nace una persona en Estados Unidos es uno de los predictores más fuertes de su éxito económico futuro, incluso más que el coeficiente intelectual (IQ) o el esfuerzo individual. Se rastreó a 20 millones de estadounidenses nacidos entre 1978 y 1983, analizando sus ingresos, educación y movilidad social: Un niño nacido en el top 10% de códigos postales (ej.: Beverly Hills, 90210) tiene 14 veces más probabilidades de llegar a la universidad y ganar más de $100k/año que uno nacido en el 10% más pobre (ej.: zonas rurales de Mississippi). 

La movilidad social varía dramáticamente entre ciudades: San José (CA) 12.9% de probabilidad de ascender de pobreza a riqueza; Charlotte (NC) solo 4.4%. Las diferencias dependen mas del contexto social que de la habilidad innata de los individuos  (presupuesto y calidad de las escuelas, redes sociales y familiares, contactos profesionales, seguridad y salud, nivel de contaminación, exposición a la violencia familiar y social, oportunidades laborales, alimentación, etc.).

Ciudades como San Francisco o Boston tienen salarios 50% más altos que áreas rurales para los mismos trabajos. 

Políticas racistas de los años 30-60 negaron hipotecas a negros en zonas blancas, perpetuando segregación. Familias negras y latinas siguen concentradas en códigos postales con menos inversión pública. Nacer en Palo Alto (zip code 94301) casi garantiza acceso a redes de tecnología, mientras que en  la Appalachia, zonas rurales de Kentucky (zip code 41804) tienen tasas de pobreza del 30% y esperanza de vida 10 años menor.

En México, aunque no hay un estudio idéntico, datos del CEEY (Centro de Estudios Espinosa Yglesias) muestran que el 48% de los mexicanos permanecen en la misma clase social que sus padres. Un niño nacido en Oaxaca tiene 4 veces menos probabilidades de ir a la universidad que uno en la CDMX.

Algunos argumentan que "la familia y los valores importan más", pero los datos muestran que incluso hijos de familias esforzadas en zonas pobres enfrentan techos de cristal.

El término meritocracia fue acuñado por Michael Young (1958) en The Rise of the Meritocracy, una sátira sobre una sociedad futura donde la élite justifica su poder con pruebas de "inteligencia". Hoy, se usa como dogma neoliberal: "Si eres pobre, es porque no te esfuerzas".

Daniel Markovits (The Meritocracy Trap, 2019) postula que la meritocracia moderna es un sistema de herencia disfrazado: los ricos compran ventajas (educación privada, redes sociales) para sus hijos. En EE.UU., el 1% más rico gasta 5 veces más en educación que el 10% más pobre. Thomas Piketty (El capital en el siglo XXI) afirma que el capital (herencias, propiedades) importa más que el mérito: el 60% de la riqueza en EE.UU. es heredada. 

En Estados Unidos un niño nacido en el 10% más pobre tiene solo 4% de probabilidad de llegar al 10% más rico (The Equality of Opportunity Project, Harvard). Estadísticamente, un hombre blanco sin estudios gana más que una mujer negra con maestría (EPI, 2021). Estudiantes de familias ricas (top 1%) tienen 77 veces más probabilidad de entrar a Harvard que los del 20% más pobre (Raj Chetty, 2017). El 70% de los estudiantes en Ivy League provienen del 20% más rico (The New York Times). En EE.UU., la productividad ha crecido 72% desde 1979, pero los salarios solo 17% (EPI).

En México solo 2% de los mexicanos en pobreza extrema logran ascender a clase media (CEEY, 2023). Estadísticamente, el 50% de los ingresos se explican por la familia de nacimiento (Oxfam México). Solo 1 de cada 100 jóvenes indígenas llega a la universidad (INEE). En la UNAM, 60% de los alumnos provienen del 30% más rico (Estudios del IISUE). En México, los salarios reales no han crecido en 30 años (INEGI).

The American Dream

"Socialism never took root in America because the poor see themselves not as an exploited proletariat, but as temporarily embarrassed millionaires."

John Steinbeck en su novela "Travels with Charley: In Search of America" (1962)

("El socialismo nunca echó raíces en Estados Unidos porque los pobres no se ven a sí mismos como un proletariado explotado, sino como millonarios temporalmente avergonzados.")

La idea de que cualquiera puede triunfar con esfuerzo ha sido un pilar ideológico en EE.UU. y, por influencia cultural, en México. Sin embargo, en un mundo globalizado y desigual, este concepto se ha convertido en un espejismo. 

John Steinbeck explica por qué las clases medias y bajas a menudo defienden intereses de las élites por aspiraciones. La realidad es que en EE.UU. un niño blanco tiene 3 veces más probabilidades de escalar económicamente que uno negro (Pew Research, 2022). 56% de los estadounidenses cree que "el trabajo duro lleva a la riqueza", pero solo 24% de los adultos han superado el ingreso de sus padres (Brookings Institution, 2021). 

Según la encuesta de YouGov (2023) 45% de los trabajadores con salarios menores a $30k/año apoyan recortes de impuestos a los ricos ("porque algún día los pagaré yo"). 51% de los votantes republicanos de clase media creen que "los pobres son flojos", pese a que el 70% de ellos viven al día (Federal Reserve, 2022). El 40% no sabe que el 1% más rico posee el 32% de la riqueza (Federal Reserve, 2022).

En México, solo 2% de los mexicanos en pobreza extrema alcanzan la clase media (CEEY, 2023). El 48% de los mexicanos permanece en la misma clase social que sus padres (Oxfam México, 2022), pero el 62% de los mexicanos cree que "los ricos son ricos porque trabajan más" (ENCRyM, 2021), pese a que el 60% de la riqueza en México es heredada (Credit Suisse, 2023). Según ENADIS (2022) 58% de los mexicanos de clase baja aprueba que "los empresarios ganen mucho" (vs. 32% que pide impuestos progresivos). En zonas rurales, 65% cree que "los pobres son pobres por falta de esfuerzo" (vs. 45% en urbes).

Películas como "El lobo de Wall Street" o influencers como Elon Musk venden la idea de que "cualquiera puede ser rico". Telenovelas como "La Usurpadora" refuerzan el mito del "pobre que se hace millonario de chiripa". En México, solo 32% de los adultos entiende conceptos como "desigualdad" o "herencia de riqueza" (ENIF, 2021).

Reagan/Thatcher en los 80s y Salinas en México promovieron la idea de que "el Estado es el enemigo" y los ricos son "generadores de empleo". El sueño americano es un mito útil para las élites: Mantiene a las masas trabajando sin cuestionar el sistema. La clase media apoya recortes de impuestos a los ricos porque cree que, en el futuro, también los necesitará.

Sesgo cognitivo

Los que triunfan suelen creer que fue solo por mérito ("Error de atribución fundamental").

"La meritocracia es como una carrera donde algunos corren en zapatillas Nike y otros descalzos... pero todos creen que es justa."

Richard Reeves (Dream Hoarders).

Las elites políticas y económicas a través del control de medios convierte el conflicto de "ricos vs. pobres" en una búsqueda xenofóbica de culpables: Inmigrantes, "Comunistas", Minorías raciales o sexuales, "Parásitos sociales" (beneficiarios de ayudas públicas), burócratas, políticos corruptos (siempre los del otro equipo).

De acuerdo a la Teoría de Gramsci, la hegemonía cultural hace que las ideas de la élite (ej.: "los impuestos son robo") sean aceptadas como sentido común. Se presenta el bienestar social como "ayudas a vagos" en lugar de derechos. Los Think tanks neoliberales (Heritage Foundation, Cato Institute), siguiendo el modelo desarrollado por la industria del tabaco,  producen estudios que: Justifican la desigualdad ("los ricos crean empleo"), y desacreditan alternativas ("el socialismo siempre fracasa").

Libros de texto y universidades promueven el libre mercado como única opción "racional". La clase media es aspiracionalmente rica, pero teme más caer en la pobreza. Las elites  explotan ese miedo con la narrativa de que los impuestos a los ricos "golpearán a la clase media después" y potencian un gobierno autoritarito y "comunista". Que las regulaciones laborales "ahuyentan inversiones y destruyen empleos". 

 El capitalismo neoliberal ha mercantilizado la identidad: La clase media ya no se define por su relación con el trabajo (como en el marxismo), sino por lo que consume. Los partidos progresistas abandonaron la lucha de clases por un liberalismo "light" (ej.: tercera vía de Blair/Clinton). En EE.UU. la clase media vota por Trump pese a que sus políticas fiscales benefician a los ultra ricos. 

 El resultado es un suicidio de clase: la clase media vota contra su bienestar material, creyendo que defiende su identidad. Mientras tanto, el circo sigue.

jueves, 31 de marzo de 2016

toda la humanidad

Beirut y París: Historia de dos ataques terroristas


Por: Belén Fernández

Publicado 16 noviembre 2015


Cuando llegó la noticia de los ataques terroristas en París, que en última instancia dejaron más de 120 muertos, el Presidente estadounidense, Barack Obama calificó la situación como "desgarradora" y un asalto "a toda la humanidad".

Esa simpatía presidencial estuvo notablemente ausente el día anterior cuando los ataques terroristas en Beirut dejaron más de 40 muertos. Como era de esperar, los medios de comunicación Occidentales y los medios sociales fueron mucho menos vocales sobre la masacre en el Líbano.

Este contenido ha sido publicado originalmente por teleSUR bajo la siguiente dirección:
http://www.telesurtv.net/opinion/Beirut-y-Paris-Historia-de-dos-ataques-terroristas-20151116-0036.html.

domingo, 6 de abril de 2014

fumando en Malasia



Eso fue en Malasia eran chavos que se juntaban ahí para fumar marihuana como allá es catalogado como muy pero muy malo fumar marihuana estas personas quisieron hacer justicia con sus propias manos.


lunes, 24 de febrero de 2014

un pequeño



Monterrey
Nuevo León
24 de febrero 2014

Durante la marcha contra el alza a los precios del transporte urbano, un pequeño que se encontraba en la Alameda no pudo evitar el deseo de ir corriendo a dar un abrazo a los policías, cuando los elementos de seguridad arribaron al lugar para controlar a los manifestantes.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Miyamoto Musashi



Mark Dacascos travels to Japan to trace the footsteps of the ultimate samurai warrior Miyamoto Musashi.

domingo, 15 de diciembre de 2013

They are us, we are them

Everyday, more and more people become aware of Rachel's work in Palestine and the positivity she left behind. Her parents have tirelessly been working for the last 7 years to bring justice for the shocking and disgraceful behaviour shown by the Israeli and American governments regarding Rachel's death.

I sincerely hope you will help Rachel, her parents and supporters by spreading this video and learning more about her.

Please visit the Rachel Corrie Foundation


Gandhi’s doctrine of nonviolent civil resistance

The essence of love is empathy, the ability to put oneself in place of the other. Love requires courage, as Gandhi put it, to go smiling into gun fire. But love should not be an excuse to allow evil, even if we do not have the courage to be slaughter with a smile on the face. We must take action and strike back when we must.

the following is taken from

Resolving the Israel-Palestine Conflict: What we can learn from Gandhi
Tans Lecture, Maastricht University (13 November 2008)


la violencia es consecuencia de la negligencia

México, DF.- El Dalai Lama pidió a los mexicanos erradicar la violencia “promoviendo la paz interior y la compasión entre las personas honestas” durante el inicio de sus actividades en México.

El líder del budismo tibetano señaló que su visita al país no es política, ya que busca promover valores humanos para ayudar a la gente y trabajar de forma altruista para ayudar a erradicar la violencia en el país.

El Premio Nobel de la Paz aseguró que lo que más le gusta de México es que la gente es muy fuerte, cariñosa y que sonríe mucho, “Hay que sonreír, esa es una forma muy fácil de felicidad”.

En su cuarta visita al país, el Dalai Lama dijo que las noticias que le llegan sobre México le entristecen, "Las noticias dicen que continúan las matanzas, que realmente me entristece. Tenemos que actuar para poder sobreponernos a ese tipo de situaciones, en ese sentido la acción es la que importa", planteó.

El ganador del Premio Nobel de la Paz en 1989 sostuvo que en el mundo se está enfrentando cierta crisis moral.

Señaló que la violencia es consecuencia de la negligencia, por lo que pugnó por desarrollar un sistema de paz sobre todo en los conflictos enraizados de problemas religiosos en varias partes del mundo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

the prospect of future wealth

In 2000, economist Steven Levitt and sociologist Sudhir Venkatesh published an article in the Quarterly Journal of Economics about the internal wage structure of a Chicago drug gang. This piece would later serve as a basis for a chapter in Levitt’s (and Dubner’s) best seller Freakonomics. [1] The title of the chapter, “Why drug dealers still live with their moms”, was based on the finding that the income distribution within gangs was extremely skewed in favor of those at the top, while the rank-and-file street sellers earned even less than employees in legitimate low-skilled activities, let’s say at McDonald’s. They calculated 3.30 dollars as the hourly rate, that is, well below a living wage (that’s why they still live with their moms). [2]

If you take into account the risk of being shot by rival gangs, ending up in jail or being beaten up by your own hierarchy, you might wonder why anybody would work for such a low wage and at such dreadful working conditions instead of seeking employment at Mc Donalds. Yet, gangs have no real difficulty in recruiting new members. The reason for this is that the prospect of future wealth, rather than current income and working conditions, is the main driver for people to stay in the business: low-level drug sellers forgo current income for (uncertain) future wealth. Rank-and file members are ready to face this risk to try to make it to the top, where life is good and money is flowing. It is very unlikely that they will make it (their mortality rate is insanely high, by the way) but they’re ready to “get rich or die trying”.

Full text here

jueves, 12 de diciembre de 2013

Sandy Hook



Published on Dec 6, 2013

A mother who lost her 6-year-old daughter at Sandy Hook shares what tragedy has taught her during the past year.

lunes, 9 de diciembre de 2013

सत्याग्रह

Satyagraha (/ˌsætɪəˈɡrɑːhɑː/; Sanskrit: सत्याग्रह satyāgraha), loosely translated as "insistence on truth" (satya 'truth'; agraha 'insistence') or "soul force"[1] or "truth force," is a particular philosophy and practice within the broader overall category generally known as nonviolent resistance or civil resistance. The term "satyagraha" was coined and developed by Mahatma Gandhi.[2] He deployed satyagraha in the Indian independence movement and also during his earlier struggles in South Africa for Indian rights. Satyagraha theory influenced Nelson Mandela's struggle in South Africa under apartheid, Martin Luther King, Jr.'s and James Bevel's campaigns during the civil rights movement in the United States, and many other social justice and similar movements.[3][4] Someone who practices satyagraha is a satyagrahi.

The term originated in a competition in the news-sheet Indian Opinion in South Africa in 1906.[2] It was an adaptation by Gandhi of one of the entries in that competition. "Satyagraha" is a Tatpuruṣa compound of the Sanskrit words satya (meaning "truth") and Agraha ("insistence", or "holding firmly to"). For Gandhi, satyagraha went far beyond mere "passive resistance" and became strength in practising non-violent methods. In his words:

Truth (satya) implies love, and firmness (agraha) engenders and therefore serves as a synonym for force. I thus began to call the Indian movement Satyagraha, that is to say, the Force which is born of Truth and Love or non-violence, and gave up the use of the phrase “passive resistance”, in connection with it, so much so that even in English writing we often avoided it and used instead the word “satyagraha” itself or some other equivalent English phrase.

The statement that I had derived my idea of civil disobedience from the writings of Thoreau is wrong. The resistance to authority in South Africa was well advanced before I got the essay of Thoreau on civil disobedience. But the movement was then known as passive resistance. As it was incomplete, I had coined the word satyagraha for the Gujarati readers. When I saw the title of Thoreau’s great essay, I began the use of his phrase to explain our struggle to the English readers. But I found that even civil disobedience failed to convey the full meaning of the struggle. I therefore adopted the phrase civil resistance. Non-violence was always an integral part of our struggle.

I have also called it love-force or soul-force. In the application of satyagraha, I discovered in the earliest stages that pursuit of truth did not admit of violence being inflicted on one’s opponent but that he must be weaned from error by patience and compassion. For what appears to be truth to the one may appear to be error to the other. And patience means self-suffering. So the doctrine came to mean vindication of truth, not by infliction of suffering on the opponent, but on oneself.

I have drawn the distinction between passive resistance as understood and practised in the West and satyagraha before I had evolved the doctrine of the latter to its full logical and spiritual extent. I often used “passive resistance” and “satyagraha” as synonymous terms: but as the doctrine of satyagraha developed, the expression “passive resistance” ceases even to be synonymous, as passive resistance has admitted of violence as in the case of the suffragettes and has been universally acknowledged to be a weapon of the weak. Moreover, passive resistance does not necessarily involve complete adherence to truth under every circumstance. Therefore it is different from satyagraha in three essentials: Satyagraha is a weapon of the strong; it admits of no violence under any circumstance whatsoever; and it ever insists upon truth. I think I have now made the distinction perfectly clear.

Assessing the extent to which Gandhi's ideas of satyagraha were or were not successful in the Indian independence struggle is a complex task. Judith Brown has suggested that "this is a political strategy and technique which, for its outcomes, depends of historical specificities."[9] The view taken by Gandhi differs from the idea that the goal in any conflict is necessarily to defeat the opponent or frustrate the opponent’s objectives, or to meet one’s own objectives despite the efforts of the opponent to obstruct these. In satyagraha, by contrast, these are not the goals. “The Satyagrahi’s object is to convert, not to coerce, the wrong-doer.”[10] Success is defined as cooperating with the opponent to meet a just end that the opponent is unwittingly obstructing. The opponent must be converted, at least as far as to stop obstructing the just end, for this cooperation to take place.

The theory of satyagraha sees means and ends as inseparable. The means used to obtain an end are wrapped up in and attached to that end. Therefore, it is contradictory to try to use unjust means to obtain justice or to try to use violence to obtain peace. As Gandhi wrote: “They say, 'means are, after all, means'. I would say, 'means are, after all, everything'. As the means so the end...”[11]
Gandhi used an example to explain this:
If I want to deprive you of your watch, I shall certainly have to fight for it; if I want to buy your watch, I shall have to pay for it; and if I want a gift, I shall have to plead for it; and, according to the means I employ, the watch is stolen property, my own property, or a donation.[12]
Gandhi rejected the idea that injustice should, or even could, be fought against “by any means necessary” – if you use violent, coercive, unjust means, whatever ends you produce will necessarily embed that injustice. To those who preached violence and called nonviolent actionists cowards, he replied: “I do believe that, where there is only a choice between cowardice and violence, I would advise violence....I would rather have India resort to arms in order to defend her honour than that she should, in a cowardly manner, become or remain a helpless witness to her own dishonour....But I believe that nonviolence is infinitely superior to violence, forgiveness is more manly than punishment.

The essence of Satyagraha is that it seeks to eliminate antagonisms without harming the antagonists themselves, as opposed to violent resistance, which is meant to cause harm to the antagonist. A Satyagrahi therefore does not seek to end or destroy the relationship with the antagonist, but instead seeks to transform or “purify” it to a higher level. A euphemism sometimes used for Satyagraha is that it is a “silent force” or a “soul force” (a term also used by Martin Luther King Jr. during his famous “I Have a Dream” speech). It arms the individual with moral power rather than physical power. Satyagraha is also termed a “universal force,” as it essentially “makes no distinction between kinsmen and strangers, young and old, man and woman, friend and foe.”[14]

Gandhi contrasted satyagraha (holding on to truth) with “duragraha” (holding on by force), as in protest meant more to harass than enlighten opponents. He wrote: “There must be no impatience, no barbarity, no insolence, no undue pressure. If we want to cultivate a true spirit of democracy, we cannot afford to be intolerant. Intolerance betrays want of faith in one's cause.”[15]

Civil disobedience and non-cooperation as practised under Satyagraha are based on the “law of suffering”,[16] a doctrine that the endurance of suffering is a means to an end. This end usually implies a moral upliftment or progress of an individual or society. Therefore, non-cooperation in Satyagraha is in fact a means to secure the cooperation of the opponent consistently with truth and justice.


When using satyagraha in a large-scale political conflict involving civil disobedience, Gandhi believed that the satyagrahis must undergo training to ensure discipline. He wrote that it is “only when people have proved their active loyalty by obeying the many laws of the State that they acquire the right of Civil Disobedience.”[17]

He therefore made part of the discipline that satyagrahis:
  1. appreciate the other laws of the State and obey them voluntarily
  2. tolerate these laws, even when they are inconvenient
  3. be willing to undergo suffering, loss of property, and to endure the suffering that might be inflicted on family and friends[17]
This obedience has to be not merely grudging, but extraordinary:
...an honest, respectable man will not suddenly take to stealing whether there is a law against stealing or not, but this very man will not feel any remorse for failure to observe the rule about carrying headlights on bicycles after dark.... But he would observe any obligatory rule of this kind, if only to escape the inconvenience of facing a prosecution for a breach of the rule. Such compliance is not, however, the willing and spontaneous obedience that is required of a Satyagrahi.[18]

Principles for satyagrahis

Gandhi envisioned satyagraha as not only a tactic to be used in acute political struggle, but as a universal solvent for injustice and harm. He felt that it was equally applicable to large-scale political struggle and to one-on-one interpersonal conflicts and that it should be taught to everyone.[19]

He founded the Sabarmati Ashram to teach satyagraha. He asked satyagrahis to follow the following principles (Yamas described in Yoga Sutra):[20]
  1. Nonviolence (ahimsa)
  2. Truth – this includes honesty, but goes beyond it to mean living fully in accord with and in devotion to that which is true
  3. Non-stealing
  4. Chastity (brahmacharya) – this includes sexual chastity, but also the subordination of other sensual desires to the primary devotion to truth
  5. Non-possession (not the same as poverty)
  6. Body-labor or bread-labor
  7. Control of the palate
  8. Fearlessness
  9. Equal respect for all religions
  10. Economic strategy such as boycotts (swadeshi)
  11. Freedom from untouchability
On another occasion, he listed seven rules as “essential for every Satyagrahi in India”:[21]
  1. must have a living faith in God
  2. must believe in truth and non-violence and have faith in the inherent goodness of human nature which he expects to evoke by suffering in the satyagraha effort
  3. must be leading a chaste life, and be willing to die or lose all his possessions
  4. must be a habitual khadi wearer and spinner
  5. must abstain from alcohol and other intoxicants
  6. must willingly carry out all the rules of discipline that are issued
  7. must obey the jail rules unless they are specially devised to hurt his self-respect

Rules for satyagraha campaigns

Gandhi proposed a series of rules for satyagrahis to follow in a resistance campaign:[14]
  1. harbour no anger
  2. suffer the anger of the opponent
  3. never retaliate to assaults or punishment; but do not submit, out of fear of punishment or assault, to an order given in anger
  4. voluntarily submit to arrest or confiscation of your own property
  5. if you are a trustee of property, defend that property (non-violently) from confiscation with your life
  6. do not curse or swear
  7. do not insult the opponent
  8. neither salute nor insult the flag of your opponent or your opponent’s leaders
  9. if anyone attempts to insult or assault your opponent, defend your opponent (non-violently) with your life
  10. as a prisoner, behave courteously and obey prison regulations (except any that are contrary to self-respect)
  11. as a prisoner, do not ask for special favourable treatment
  12. as a prisoner, do not fast in an attempt to gain conveniences whose deprivation does not involve any injury to your self-respect
  13. joyfully obey the orders of the leaders of the civil disobedience action
  14. do not pick and choose amongst the orders you obey; if you find the action as a whole improper or immoral, sever your connection with the action entirely
  15. do not make your participation conditional on your comrades taking care of your dependents while you are engaging in the campaign or are in prison; do not expect them to provide such support
  16. do not become a cause of communal quarrels
  17. do not take sides in such quarrels, but assist only that party which is demonstrably in the right; in the case of inter-religious conflict, give your life to protect (non-violently) those in danger on either side
  18. avoid occasions that may give rise to communal quarrels
  19. do not take part in processions that would wound the religious sensibilities of any community





domingo, 8 de diciembre de 2013

Nelson Mandela



Published on Mar 3, 2013

DocuTV - ¿Quién es el hombre detrás de la leyenda? Nelson Mandela es todo un ícono. Un héroe. Un símbolo. Una fuente de inspiración. Pocos líderes mundiales pueden atribuirse la responsabilidad de una verdadera hazaña histórica. En este mundo en continuo desarrollo, la lucha de Gandhi define la primera mitad del siglo XX; la de Mandela la segunda. Su vida estará por siempre entrelazada con la trágica historia de una nación que lucha por su libertad y un continente atormentado por increíbles revueltas durante todo el siglo XX. A los 89 años, Mandela se retira de sus obligaciones oficiales y se dedica de lleno a luchar contra el SIDA. Por ello, ha llegado el momento de dar un paso atrás y mirar a este hombre, su vida y la heroica dimensión de sus logros en perspectiva. Su vida es absolutamente inverosímil; lo lleva desde un remoto pueblo en Transkei hasta la ceremonia del Premio Nobel en Oslo, Noruega. Una vida política excepcional en contraste con una vida personal salpicada por la tragedia y el fracaso. Emprendemos este viaje para revelar al verdadero Nelson Mandela. Desde su humilde comienzo se hace famoso como uno de los hombres más sabios y aclamados de la Tierra.


actualizado a las 17:2

Nelson Mandela murió hoy a los 95 años de edad.


La noticia fue confirmada por el mandatario sudafricano Jacob Zuma, quien anunció homenajes para “Madiba” en todo el país y luto nacional.

Muere Nelson Mandela, ex presidente de SudáfricaHaz clic para ver el video en Terra TV Muere Nelson Mandela, ex presidente de Sudáfrica

"Nuestro amado Madiba recibirá un funeral de Estado, he ordenado que todas las banderas ondeen a media asta y que continúen así hasta después del funeral", indicó el presidente Jacob Zuma en un mensaje en vivo.

Mandela, pasó casi tres meses en un hospital de Pretoria después de que fue internado en junio por una infección pulmonar recurrente. El hombre que llegó a convertirse en símbolo de la lucha por la liberación fue dado de alta en septiembre y estuvo recibiendo atención médica en su hogar hasta ahora.

En noviembre pasado la exesposa de Mandela, Winnie Madikizela-Mandela, dijo que “Madiba” ya no podía hablar, porque tenía tubos que le ayudaban a limpiar sus pulmones, así que utilizaba gestos para comunicarse.

Mandela, considerado sinónimo de paz, lucha y reconciliación, fue el primer presidente (1994-1999) afroamericano de la historia de su país.

Nueva biografía de Mandela llega al Festival de TorontoHaz clic para ver el video en Terra TV Nueva biografía de Mandela llega al Festival de Toronto

Por cariño, muchos africanos se refieren a él como Tata (padre). También le dicen Madiba (nombre del clan al que pertenece) o Dalibhunga (creador o coordinador del diálogo).

La madre de Mandela murió en 1968. Su padre en 1927. De allí en adelante, el pequeño fue trasladado hasta la casa del jefe supremo del poblado, quien lo preparó por los siguientes 10 años para ser un líder.

Por aquellos años fue cuando le vio de verdad la cara a la cruda pobreza. “Caminaba 10 kilómetros hasta el pueblo, por la mañana y por la tarde, para ahorrarme el pasaje del autobús. Muchos días comí solo una vez, y rara vez podía cambiarme de ropa”, señaló el propio Mandela en su autobiografía.

Durante ese tiempo, escuchó decenas de historias ligadas a las guerras de resistencia. Así, nació el sentimiento de la rebeldía que luego puso al servicio de su país.

A los 17 años, ingresó en un internado metodista y luego en la universidad Fort Hare para estudiar artes, pero fue expulsado por participar en protestas contra las injusticias raciales.

Obligado por las circunstancias y para evitar el matrimonio concertado, en 1941 se trasladó a Johannesburgo, donde trabajó como policía y obtuvo el título de artes, por correspondencia.

Al siguiente año, en la universidad de Sudáfrica comienza a estudiar derecho y se unió al Congreso Nacional Africano (CNA), donde lideró la liga juvenil.

Al obtener su segundo título, fundó el primer bufete de abogados regentado por negros en Suráfrica.

Su oposición al gobierno lo llevó a la cárcel en 1952. Fue sentenciado a nueve meses de prisión, aunque la condena no se cumplió, pero se le prohibió participar en las actividades de calle y salir de Johannesburgo.

Ya convertido en uno de los máximos líderes del CNA, en 1956 fue de nuevo arrestado. Él y otros 155 compañeros de lucha fueron juzgados por traición, aunque absueltos en 1961.

La mano dura del gobierno apretó el puño y en 1960 prohibió el CNA, que tuvo que tomar las armas. Mandela pasó a la clandestinidad, mientras el gobierno reprimía con brutalidad.

La situación le obligó a usar disfraces. Vestido de obrero o chofer burló a los espías del régimen. Su evasión le valió el apodo de “Pimpinela negro”.

Se las arregló para salir de Suráfrica sin ser detectado. Visitó Etiopía, Argelia y Londres. En el camino se reencontró con amigos exiliados, además recibió entrenamiento militar.

Al poco tiempo de haber regresado, en 1962, fue arrestado otra vez. Por incitación y por salir ilegalmente del país fue condenado a cinco años de cárcel. Luego, la policía encontró su diario en la sede de la CNA, en el que Mandela explicaba los detalles de los viajes al exterior. Las autoridades lo juzgaron nuevamente por sabotaje. ¿La sentencia?: cadena perpetua.

Incluso, estando tras los barrotes (1962-1990), su influencia era tal que obligó al gobierno blanco de entonces a excarcelarlo para bajar la creciente presión interna y externa que provocaba el encarcelamiento.

La presión nacional e internacional obligó al gobierno a liberarlo en 1990 y reactimir al CNA. El apartheid comenzó su desmoronamiento.

Se dice que el verdadero acontecimiento que forjó el carácter de Nelson Mandela fue el asesinato de Chris Hani, líder del Partido Comunista Sudafricano (SACP, por sus siglas en inglés), a manos de un supremacionista de raza blanca.

Si Mandela hubiera llamado a la insurrección, ésta habría sido imparable. Sin embargo, pidió calma a las enfervorecidas masas para lograr que su proyecto político pudiera culminar de forma pacífica el 27 de abril de 1994, al lograr la victoria en las primeras elecciones libres tras el fin de la segregación racial.

Mandela ha recibido alrededor de 50 doctorados honoris causa por distintas universidades del mundo. Junto a la Madre Teresa de Calcuta, además de Khan Abdul Ghaffar Khan, ha sido el único extranjero que ha sido distinguido con Bharat Ratna, el premio civil de mayor prestigio de la India en 1958.

Premios y condecoraciones de Mandela

Orden del Águila Azteca (2010)

Arthur Ashe Award (2009)

Embajador de la Conciencia, premio otorgado por Amnistía Internacional (2006)

Llaves de la ciudad (2004)

Premio Nobel de la Paz en 1993

Premio de la Paz de Mahatma Gandhi

Orden de Canadá

Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1992)

Orden de San Juan

Medalla Presidencial de la Libertad (2002)

Orden al Mérito del Reino Unido (1995)

Isithwalandwe (1992)

Bharat Ratna (1990)

Premio Lenin de la Paz (1990)

Orden Nacional José Martí, Cuba (1992)

Premio Internacional Simón Bolívar (1983)

Premio Nacional de la Paz (1995)

Premio Sájarov (1988)

Escultura en el Palacio de Westminster, Londres (2007)

Orden del Mérito de la FIFA

Doctor Honoris Causa por 8 universidades de la red Laureate International Universities, la Universidad Europea de Madrid, la Universidad Andrés Bello de Chile, la Walden University (Estados Unidos), la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, la Universidad de Bilgi (Estambul), la Universidad de Carabobo (Venezuela), la Universidad de las Américas, de Ecuador y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria4 (Islas Canarias).

Nueva Suyapa

Honduras.- Su vida ha sido intensa porque nació y creció en la pobreza, casi en la miseria se podría decir. Tiene 14 años y quedó huérfano hace seis meses. Vive en Nueva Suyapa, una de las  comunidades más violentas de Tegucigalpa, pero a pesar de ser un niño solo piensa en trabajar, estudiar y ayudar a sus dos hermanos menores.

Se trata de Cristian Steven Chávez Amador, un niño que para sostener sus estudios y mantener en la escuela a sus dos hermanos: Kevin Orlando de 10 y Emilson Josué de 7 años. Desde que murió su madre en junio pasado, cambió el barrilete y los maúles por una pelota de masa. Su tiempo de diversión ha terminado y ahora se dedica a la elaboración y venta de tortillas.

Victoria Soto

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- En medio del drama por el asesinato de 27 personas en una escuela de Connecticut, la historia de una heroína dio otra dimensión a la tragedia.

La maestra Victoria Soto, quien tenía cinco años impartiendo clases en el centro escolar Sandy Hook, fue una de las víctimas de la matanza en la primaria.

De acuerdo con testimonios, Soto se dio cuenta inmediatamente de que alguien estaba disparando indiscriminadamente a la gente en el salón de al lado.

La profesora de 27 años reaccionó e intentó tranquilizar a los 17 pequeños estudiantes de su clase y les pidió que se escondieran en los armarios porque los ruidos que escuchaban formaban parte de un juego.

Además, les hizo creer que formaban parte de ese juego y que para ganar tendrían que esconderse todos y permanecer en silencio. Los alumnos la obedecieron.

Cuando los niños se encontraban escondidos, el asesino Adam Lanza apareció por la puerta de la sala y se encontró de frente con Victoria. Ella, según trascendió, le dijo al asesino que los alumnos “estaban en clase de gimnasia” y que el aula estaba vacía. Luego se abalanzó sobre él pero fue abatida por las balas.

Sus amigos la describen como una joven “cariñosa, sonriente, guapa y simpática”. Además, su familia asegura que “adoraba a sus pequeños como si fueran sus hijos”. Por lo sucedido, la afirmación no es una exageración.

La familia de Vicky, como era conocida por sus amigos y parientes, dice que “el dolor se consuela al saber que ella tuvo un comportamiento tan valiente”.

Este sábado las autoridades difundieron la lista completa de víctimas. Entre ellas se encuentran 16 niños de seis años, cuatro de siete años, la directora de la escuela, un psicólogo y cuatro profesores de primer grado.

El forense explicó que todos los cuerpos presentaban entre 3 y 11 impactos de bala, por lo que el asesino se aseguró de que acabaran muertos.

Se puede ganar en cualquier circunstancia.

Una de las paradojas de la práctica de Aikido (合気道) es que enseña que se puede ganar en cualquier circunstancia.

Se puede usar un palo () para controlar a una persona desarmada, pero una persona desarmada puede controlar a uno con un palo. Una persona puede controlar a 10. Esto último es extremadamente paradójico, porque esos 10 no son necesariamente una turba desordenada, sino bien pueden ser peladores competentes y coordinados. ¿Cuál es entonces la esencia de ganar?

En combate hay un elemento aleatorio importante y las ventajas tácticas tienen también su peso. Es mucho más probable que un grupo de sicarios armados con rifles de asalto AK y el elemento de sorpresa asesinen a una victima desarmada a que esta los despache estilo Steven Segal. Este ejemplo cotidiano nos permite explorar la cuestión. El momento de la emboscada en el crucero ya es demasiado tarde. El encuentro lo perdió la victima mucho antes.

Factores que determinan el resultado incluyen, antes que nada el estado de conciencia. Idealmente nuestra capacidad de percibir la realidad debe trascender procesos conscientes lineales, de tal manera que podamos intuir un resultado. Decía Ueshiba que durante su estancia en China podía percibir líneas de luz que marcaban trayectorias de balas. ¿Alucinaciones post-traumáticas? ¿Hipersensibilidad?

Otro elemento es la intención y las leyes del karma. Como dice la Biblia: El que a hierro mata, a hierro muere.

En todo el mundo animal, la criatura que defiende su espacio vital tiene un elemento de ventaja sobre cualquier agresor. Hay experimentos con peces agresivos que modifican su comportamiento, dependiendo si se sienten en su territorio o fuera de él. Mucho del entrenamiento militar esta dirigido a compensar esta realidad mediante los elementos de sorpresa y momento. Si el agresor despacha a su victima en el primer ataque sin perder la iniciativa, el costo para el agresor en términos de esfuerzo y daño recibido se minimizan. Pero si el atacado alcanza a recuperarse y se percibe en el derecho y necesidad de defender su posición, el costo para el atacante aumenta significativamente. Nuevamente el estado de conciencia y el estar en armonía con el entorno son factores clave.

Otro elemento es la fuerza del amor. El no absorber la furia y encono del atacante, sino re dirigirla con la intención de mostrarle que inevitablemente, la intención de destruir repercutirá en autodestrucción, independientemente de las incidencias del combate, porque todo y todos somos uno. Lastimar es lastimarse. Matar es suicidio.

Este último punto es problemático porque solo las criaturas más simples, pueden vivir sin la muerte. Hasta los árboles dependen de procesos de descomposición orgánica para sus nutrientes. El problema esta en la violencia y la intención.

Resumiendo, para ganar se necesita no pelear. No pelear no significa pasividad, sino al contrario, integración activa con el entorno y la percepción de las intenciones y necesidades de los otros, ante lo cual debemos actuar con amor de manera pro activa.

domingo, 20 de octubre de 2013

The Stanley Milgram Experiment





The Milgram experiment on obedience to authority figures was a series of notable social psychology experiments conducted by Yale Universitypsychologist Stanley Milgram, which measured the willingness of study participants to obey an authority figure who instructed them to perform acts that conflicted with their personal conscience. Milgram first described his research in 1963 in an article published in the Journal of Abnormal and Social Psychology,[1] and later discussed his findings in greater depth in his 1974 book, Obedience to Authority: An Experimental View.[2]


The experiments began in July 1961, three months after the start of the trial of German Nazi war criminal Adolf Eichmann in Jerusalem. Milgram devised his psychological study to answer the question: "Was it that Eichmann and his accomplices in the Holocaust had mutual intent, in at least with regard to the goals of the Holocaust?" In other words, "Was there a mutual sense of morality among those involved?" Milgram's testing suggested that it could have been that the millions of accomplices were merely following orders, despite violating their deepest moral beliefs. The experiments have been repeated many times, with consistent results within societies, but different percentages across the globe.[3] The experiments were also controversial, and considered by some scientists to be unethical, physically or psychologically abusive, motivating more thorough review boards or committee reviews for working with human subjects.





domingo, 15 de septiembre de 2013

Man Tries To Stick Up Iraq War Veteran Store Clerk



Glad he had a gun or the would-be robber (who also had a gun) would have been able to have his way with anything and anyone in the store. Instead, the robber ran away as soon as the other man presented his gun. How differently this would have gone if we didn't have the Second Amendment!

The clerk is a competent fighter that used proportional limited force to fend off an armed assault. But it would have been simpler if no guns were available. The use of guns requires a lot if infrastructure, at the very least a supply of munition. Yes, guns can be restricted but it is not done because supplying guns and munition to the general public is good business, one of the few left in the States. Guns are not restricted because there is a lot of money supporting the availability of guns. Guns are very big business and the gun lobby is very influential.

The USA is a singularity. There are different degrees of gun control already in place all over the world. Nothing to invent. But in the United States gun advocacy is a religious issue, the Second Amendment a gift from God. Religious believes cannot be argued away.

Let me just said that the problem is not one of control, but the availability itself of guns. It's not an issue of background checks or the like. The United States has a very violent history. The USA has been built on violence and one of the principles of the American ethos is the worship of the individual. The obvious lesson is that might makes right and the everyone by himself should be able, and has the duty, to fight off to protect possessions, family, and life. However, everything is connected and at the end the path of violence will leads us all to self destruction.

I hope, wish, that it is possible to live in peace. How? Getting away from the abstraction of money and giving value to human beings, as the brothers and sisters that we are. How? I Do not really know. Is it our best answer to violence to claim our right to be violent ? Wouldn't be better to eliminate the need, conditions, or the incentive to be violent?

We humans are violent beasts. It is our nature. If you press me on the mechanics of peace I do not know what specific things need to be done to eradicate violence in our society. Maybe there is no way out other than be exterminated by ourselves. We definitely going in that direction. One thing I know is that the problems of our time cannot be solved by individual action. It has to be a communal effort. Also, if we believe in peace, we must walk the way of peace. Not only avoid the use of weapons, but be active in resisting the use of violence by our government.

I am not strong or brave. If my family is in danger, or my house compromised I will feel anger. I know myself quite capable to be violent with the weak and meek with the powerful, but I can make the reference of Gandhi: He said that the way of peace is a manly way, and one must be willing to be cut down by machine fire, but that if one does not have the will to go the peaceful way we must still fight for our convictions.

Today there is enough wealth in the world to eradicate war and hunger. NO need for countries to fight for resources, NO need to have a gun in the house to fend off people. Yet we live in a system that no only tolerates hunger and poverty but that actually generates and needs poverty to function, that treats humans as materiel and constantly is pressing for more work for less pay. In a system that not only gets caught in wars but that fabricates wars for profit of the few.

Is not a problem of better gun control. Th system must be changed in a fundamental way. And it is not a question of socialism in the pejorative sense that most American understand it to be. No, it is a question to put human life and dignity above monetary profit.

The answer is in serving God and others, not ourselves. A stronger sense of community is necessary. The harder part is to transcend our sense of us and them. There is no them, we are all us. To have everybody really understand this is the challenge.

lunes, 31 de diciembre de 2012

bad judgment


Walmart in Columbus Ohio. The elder was left in the car. Her family were in the process of moving and had all the silverware and kitchen stuff in the car, she cut herself out of the seatbelt because she didn't know how to unbuckle it.