martes, 8 de julio de 2014

El arte de la paz

Tengo sobre mi escritorio el pequeño volumen de la serie Shambhala Pocket Classics: The Art of Peace, compilado y traducido por John Stevens. Cabe perfectamente en la palma de la mano o en el bolsillo de un keikogi.

En una época dominada por el espectáculo del octágono, la virulenta denuncia en redes sociales del arte tradicional como "bullshido" y la hegemonía del Jiu-Jitsu Brasileño (BJJ), la discusión suele estar viciada por un error de origen: el Aikido y el BJJ son animales completamente distintos. Pretender medirlos con la misma vara es un sinsentido categórico. Sin embargo, para entender el lugar que ocupa este libro, es necesario desmantelar los mitos de ambos lados del espectro marcial.


I. Contenido y curaduría: Una puerta a las palabras del Maestro

Para entender el valor de esta obra, hay que reconocer primero la labor de John Stevens. Morihei Ueshiba (O-Sensei) jamás redactó un manual técnico, formal ni lineal. Su enseñanza oral era una marea de misticismo sintoísta, cosmogonía de la secta Ōmoto-kyō, especulación sobre el Kototama (el poder de los sonidos sagrados) y aforismos pronunciados al vuelo en el tatami.

Lo que hizo Stevens en la edición de Shambhala fue una labor de curaduría poética y filosófica:

  • Extrajo pasajes de los discursos de Ueshiba, entrevistas, poemas clásicos (doka) y caligrafías.
  • Los destiló en versos breves, accesibles y de una belleza contemplativa innegable.
  • Presentó no un manual de entrenamiento táctico, sino conceptos de vida: una visión del existir fundada en la autorregulación, la presencia y la reconciliación interior.

Ahí reside el verdadero valor del libro. No es un texto de instrucción física para el combate, sino una ventana directa a las palabras y reflexiones vivas del Fundador.

«El Arte de la Paz empieza contigo. Trabaja en ti mismo y con la tarea que te ha sido asignada en el Arte de la Paz. Todos tienen un espíritu que puede ser pulido, un camino que puede ser seguido.»
— Morihei Ueshiba (The Art of Peace)


II. La evolución de Ueshiba y la muerte del Aikido original

El Aikido moderno no es lo que Ueshiba enseñaba. Es fundamental reconocer que O-Sensei fue una persona en constante transformación, y su entendimiento del arte cambió radicalmente a lo largo de su vida. En sus primeras etapas, su práctica estaba volcada hacia una eficacia de combate letal y devastadora, dedicada a preparar soldados, escoltas y oficiales militares. En sus años finales, en cambio, su búsqueda derivó hacia un misticismo de no resistencia y contemplación espiritual.

Sin embargo, ninguna de esas etapas se presta para la comercialización masiva. El entrenamiento temprano era demasiado violento y peligroso; el tardío, demasiado abstracto y esotérico. Lo que hoy llamamos "Aikido moderno" es una construcción institucional posterior: un abanico de interpretaciones creadas por sus alumnos, familias o federaciones para empaquetar una actividad transmisible a gran escala.

A mi entender de neófito, el Aikido real de Ueshiba murió con O-Sensei. Es un fenómeno irrepetible e irrecuperable. Por esa razón, un libro como The Art of Peace resulta tan valioso: no porque sea la guía técnica de un sistema vigente, sino porque funciona como una puerta de acceso a los conceptos de vida reales del Maestro, preservados al margen de la distorsión pedagógica de los dojos contemporáneos.


III. La jaula, el Dō y la mentira mercadológica del BJJ

Por otro lado, el Jiu-Jitsu brasileño ha construido su propia mentira mercadológica. Es innegable que el BJJ es un arte extraordinario dentro de su dominio y que su práctica con resistencia viva (aliveness) le otorga una solidez en competencias deportivas y ciertas situaciones reales. Sin embargo, el BJJ contemporáneo vende la ilusión de que someter a un compañero bajo reglas en un tapiz acolchado equivale a dominar la violencia real.

El BJJ padece la misma limitante estructural que cualquier sistema comercializado para masas: personas que le dedican unas cuantas horas a la semana a un entrenamiento seguro, limpio y controlado. Esa rutina genera en muchos practicantes un falso sentido de seguridad que los va a traicionar en el momento en que intenten trasladar su disciplina a la realidad fuera del gimnasio. En un entorno sin reglas —con múltiples agresores, mordidas, piquetes de ojos, armas ocultas o pavimento rígido—, la memoria muscular de ir voluntariamente a la guardia o buscar una sumisión prolongada en el suelo puede resultar fatal.

Pretender que el Aikido capacita a un oficinista para pelear en una jaula de MMA es una irresponsabilidad. Pero asumir que hacer BJJ tres horas a la semana convierte a alguien en un peleador invulnerable en la calle es una fantasía comercial idéntica. Son animales distintos creados para fines totalmente ajenos.

Especie Marcial Naturaleza del Sistema Sustento y Limitación Real
Jiu-Jitsu Brasileño (BJJ)
Deporte / Lucha de Grappling
Eficacia deportiva en suelo bajo reglas pactadas y resistencia física. Realidad: Excelente para el mano a mano en tapiz.
Ilusión: Falso sentido de seguridad en violencia real, múltiple o con armas.
Aikido de Ueshiba
Experiencia Histórica Extinta
Vivencia personal e irrepetible de O-Sensei (de lo letal a lo místico). Realidad: Inrecuperable. Solo sobreviven sus textos como filosofía.
Ilusión: Creer que las formas modernas estilizadas recrean la eficacia del Fundador.

IV. El Arte de la Paz en el presente

Resolver la pregunta de por qué entrenar —y por qué entrenar Aikido en particular— es una interrogante estrictamente personal que cada individuo debe responder según sus circunstancias, intereses y momento de vida.

The Art of Peace no es un manual de táctica militar ni una guía de defensa personal para el callejón; es un tratado de arquitectura del espíritu y postura ante la existencia. Su valor no reside en enseñarte a ganar una pelea, sino en ofrecerte conceptos para cultivar una presencia mental clara, descentrada del ego (Zanshin), capaz de gestionar la discordia diaria antes de que se transforme en destrucción física o emocional.

Reivindicar el pequeño libro de Shambhala hoy exige entender su justa dimensión:

  • Aceptar que el Aikido técnico de Ueshiba se fue con él, pero que sus palabras conservan una potencia filosófica universal para la vida cotidiana.
  • Reconocer que ningún arte marcial comercializado para practicantes de fin de semana otorga invencibilidad en el mundo real.
  • Abordar la práctica no como una simulación de combate callejero, sino como un trabajo sincero de autoconocimiento, movilidad, estructura y rigor personal.

Quien acude a The Art of Peace para confrontar sus propias contradicciones y cultivar la serenidad en medio del caos, descubre que las palabras del Maestro no pertenecen al mercado de la violencia, sino al dominio de la propia conciencia.

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